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El CD crece más rápido que el vinilo en Chile: por qué no es solo nostalgia

Columna DOV · Mercado musical

El CD crece más rápido que el vinilo en Chile: por qué no es solo nostalgia

Lectura de 6 minutos · Dreams on Vinyl · Temuco

Cliente joven revisando discos compactos y vinilos en una disquería de Temuco

En 2025, el segmento CD creció más que el vinilo en Chile. La explicación no cabe solo en la nostalgia: precio, acceso, practicidad y catálogo están moviendo a otra clase de comprador.

Idea central: el CD chileno no está regresando como una versión pequeña y barata del vinilo. Está resolviendo una barrera que el vinilo todavía no resuelve para muchos compradores: entrar al formato físico sin asumir todo su costo.

La respuesta no fue nostalgia. Fue aritmética.

En la tienda hay una gaveta con CD de segunda mano que casi nadie mira. La gente entra, va directo al vinilo, pasa la mano por las carátulas grandes y pregunta por ediciones europeas. El CD queda ahí, como el hermano al que se le perdonó la vida, pero no se le invita a la conversación.

Hace unas semanas, un cliente joven —veintipocos, primera vez en la tienda— se llevó cuatro CD y ningún vinilo. Le pregunté por qué.

“Porque puedo comprar cuatro en vez de uno”.

No hubo nostalgia en la respuesta. Hubo aritmética.

Dos mercados contando historias opuestas

En Estados Unidos, el vinilo consolidó durante 2025 su decimonoveno año consecutivo de crecimiento. Sus ingresos mayoristas subieron 9,3%, superaron los US$1.000 millones y alcanzaron 46,8 millones de unidades.

El CD siguió la dirección contraria: las unidades vendidas cayeron 11,6% y sus ingresos bajaron 7,8% respecto de 2024. Es importante distinguir ambas cifras: la caída de 11,6% corresponde a unidades, no a ingresos.

En Chile, cifras del Global Music Report 2026 citadas por La Prensa Austral muestran el patrón inverso: durante 2025 el segmento CD físico creció 64,9%, por encima del 38,2% registrado por el vinilo.

No estamos comparando mercados de igual tamaño ni necesariamente metodologías idénticas. Pero la dirección sí resulta difícil de ignorar: mientras el CD retrocedió en Estados Unidos, en Chile avanzó con mayor velocidad que el vinilo.

Los números clave

1

CD en Chile: +64,9%

Crecimiento informado para el segmento físico durante 2025.

2

Vinilo en Chile: +38,2%

También creció con fuerza, pero a un ritmo menor que el CD.

3

CD en EE. UU.: −11,6% en unidades

Los ingresos bajaron 7,8%; el vinilo, en cambio, aumentó 9,3%.

El CD chileno resuelve un problema de acceso

Nuestra lectura desde la tienda es simple: el CD no compite necesariamente con el vinilo por el mismo comprador. Compite por la persona que quiere música física, colección real, arte de tapa y créditos impresos, pero no quiere —o todavía no puede— invertir en el sistema completo que exige el vinilo.

Comprar un vinilo no termina en el disco. Requiere tornamesa, cápsula, calibración, amplificación, espacio, cuidados y tiempo de escucha. Para quien recién comienza, esa puerta puede ser demasiado pesada.

El CD reduce esa fricción. Se reproduce en equipos más simples, ocupa menos espacio, permite comprar varios títulos con el presupuesto de un solo LP y entrega una experiencia física sin exigir un ritual técnico previo.

Por eso conviene moderar la explicación nostálgica. La nostalgia puede existir, pero no alcanza para explicar por sí sola un crecimiento tan marcado. También hay precio, practicidad y una necesidad concreta de acceso.

No es el mismo comprador con otro empaque

El comprador de vinilo suele aceptar un costo mayor por la escala de la portada, la experiencia de reproducción, la edición, el prensado y el valor simbólico del objeto.

El comprador de CD puede estar buscando otra ecuación: más discos por el mismo presupuesto, un catálogo amplio, reproducción sencilla y la posibilidad de coleccionar sin construir antes una cadena de audio especializada.

También aparece un público joven que no está recuperando un objeto de su adolescencia. Está descubriendo un formato físico por primera vez. Para ese comprador, el CD no representa pasado: representa propiedad, selección y acceso frente a una biblioteca de streaming que nunca termina de pertenecerle.

El catálogo que el vinilo no siempre puede ofrecer

Hay además una ventaja que rara vez entra en la discusión: algunas reediciones remasterizadas, especialmente en rock progresivo y alternativo de los años noventa, se publicaron en cajas de CD con discos adicionales, grabaciones en vivo, mezclas alternativas, demos, libros y material audiovisual.

En esos casos, el CD no es simplemente la opción económica. A veces es la edición más completa. Y en otras, la única forma física en que ese material fue publicado.

La incomodidad para las disquerías

Esto debería incomodar un poco a cualquier disquería —esta incluida— que construyó gran parte de su identidad alrededor del vinilo como símbolo de autenticidad y dejó al CD como inventario secundario.

Si el CD crece más rápido que el vinilo en Chile, ignorarlo no es una postura de curador exigente. Puede ser dejar clientes nuevos, recurrencia y ventas sobre la mesa.

El cambio no exige abandonar el vinilo ni convertir el catálogo en una acumulación sin criterio. Exige curar el CD con la misma intención: reediciones relevantes, cajas completas, discos difíciles de encontrar, clásicos accesibles y títulos que permitan comenzar una colección sin pedir permiso al presupuesto.

Por qué alguien elige CD hoy

  • Puede comprar varios títulos con el presupuesto de un solo vinilo.
  • No necesita invertir primero en tornamesa, cápsula y calibración.
  • Ocupa menos espacio y permite una reproducción más práctica.
  • Conserva el objeto, el arte, los créditos y la sensación de propiedad.
  • Puede ofrecer reediciones y material adicional inexistente en vinilo.

Regla DOV: el mejor formato no es el que gana una discusión. Es el que permite que la música realmente entre en tu vida.

Entonces, ¿el CD volvió?

Sí, pero volvió distinto: para otro comprador y con una lógica de compra diferente a la del vinilo.

Tratar ambos fenómenos como la misma nostalgia con distinto empaque es un error de lectura. El CD chileno puede estar funcionando como la puerta de entrada al formato físico para quienes el precio, el equipo o el ritual del vinilo todavía dejan afuera.

La pregunta relevante ya no es si el CD merece volver a la conversación. La pregunta es cuántos compradores estamos dejando pasar por no haberlo tomado en serio.

Tal vez esa gaveta merece otra mirada

En Dreams on Vinyl tenemos CD de época, reediciones remasterizadas y cajas con material adicional que no siempre existe en vinilo. Puedes entrar a mirar, preguntar sin saber y volver otro día.

Fuentes consultadas

RIAA — 2025 Year-End Recorded Music Revenue Report

La Prensa Austral — Disquerías locales confirman auge de vinilos y CD

IFPI — Global Music Report 2026, State of the Industry